confusión nocturna en una noche iluminada



oveja, (mi ex), un periodista de universidad privada, amante de los perros y las bicicletas pero más que nada de la universidad de chile, adora hasta la médula el equipo del romántico viajero. a él lo conocí el año 2010 en mi trabajo de entonces, después de empezar, terminar y volver a empezar por casi dos años, desapareció.

oveja que en la actualidad tiene 33 años, vive en el departamento 72 de un edificio de avenida bustamante, es un hombre como pocos, poca paciencia, poco sentido del humor, poca tolerancia y cero open mind. periodista de profesión, bombero de vocación y azul de corazón. supe de él cuando entró a trabajar al departamento de comunicaciones de la institución a la cual yo pertenecía formando parte de una empresa externa, su llegada no fue fácil ya que los periodistas de planta se vieron amenazados con la llegada de este grupo de personas que en principio venían a vigilarlos, controlarlos quitarles la pega. supe de daniel antes de que entrara a trabajar pues allá las noticias y chismes en particular volaban. el cada día pasaba delante de mi puesto de trabajo, todas las mañanas lo veía pasar a través del vidrio avanzando a paso lento hacia su oficina, siempre acompañado de su inseparable mochila y la botella de agua, pasamos de las miradas a aquel saludo levantando la cabeza como diciendo: ¿qué tal? un día nos topamos en el pasillo que conducía a los baños y nos detuvimos a conversar, intercambiamos datos personales: nombre, edad y algunas cosas de la vida de cada uno, me pareció un hombre interesante (más aún), inteligente como pocos, culto aunque un poco moralista y políticamente correcto.

fue ahí que empezó esta historia de amor/odio que aun no encuentra un final digno de ser contado, cada día hablábamos, de todos los temas inimaginables, la ventana de su oficina dio paso a nuestros saludos matutinos, era obligatorio determe y decir hola desde la calle, cuando alcanzaba el tiempo y llegaba temprano a trabajar -cosa rara en mi, acostumbrada a llegar tarde a todas partes- bajaba hasta el zócalo (donde quedaba su oficina) y lo saludaba con un beso en la mejilla, hasta que me armé de valor y le di un beso en la comisura de los labios, bastó eso para que nuestras almas se reconocieran y no quisieran separarse nunca más. nos hicimos clientes frecuentes de un bar de plaza italia, el que aún frecuento y el parque bustamante fue testigo de todos los arrebatos, llantos y dramas tipo telenovela venezolana, él es un tipo celoso, con razón y sin ella. su mayor defecto es pensar que todas las personas están equivocadas y que él único dueño de la verdad. y su mayor virtud es ser un tipo sincero, el más sincero que he conocido. son muchos los recuerdos que quedaron flotando en el aire, buenos y malos.

entre nosotros hubo una conexión, de alguna manera sentimos que estábamos destinados. yo creí en el amor y al poco tiempo me desencanté producto de las discusiones sin sentido, de cualquier cosa se armaba una batalla campal, por desgracia ambos tenemos el mismo carácter y ninguno dará su brazo a torcer jamás. la relación se transformó en una competencia, uno tenía que salir vencedor. yo venía saliendo de un matrimonio de largos 7 años que me dejó sin pasado, presente ni futuro. mi oveja pese a los altibajos fue parte de una etapa divertida, lo pasamos bien, recuerdo nuestra primera cita, fuimos a ver unas luces nocturnas, un espectáculo montado en el río mapocho, después fuimos a un pub, a la salida caminamos por avda. condell si mal no recuerdo, ya que el alcohol se había apoderado de mi cabeza, al llegar a un semáforo en especial, esperábamos que cambiara la luz para poder seguir caminando y ocurrió la magia: se encendieron ambas luces, roja y verde al unísono, aún tengo la foto de esa experiencia luminosamente increíble, volvimos a ser niños a la luz de esos dos colores, cruzábamos y nos deteníamos a la mitad de la calle tomados de la mano, gritábamos preguntando que debíamos hacer, es el mejor recuerdo que tengo de él. aquel que renegó de los bomberos, hoy dos años después pertenece nuevamente a una compañía… el mismo que renegó de lo que sintió por mí en su minuto hace un mes volvió. hoy tenemos contacto lejano, distante y sin tema en común, nuestras conversaciones terminan en discusiones debido al rencor acumulado, hemos vuelto a intentarlo fracasando nuevamente…

sigue siendo bombero, sigue amando a la u, sigue estando en mis pensamientos, en mi corazón y sigue sin arriesgar un pelo por mí.



historia escrita por valali

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