×
  • amistad (60)
  • amor (294)
  • amor pareja (373)
  • contribución laboral (10)
  • familia (137)
  • historias (703)
  • juntos somos completos (23)
  • maternidad (48)
  • mujeres (288)
  • navidad (5)
  • niños (7)
  • nuevo año (3)
  • optimismo (10)
  • somos multitud (4)
  • viajes (9)
  • violencia (16)
  • yo (218)
  • el desafío de amar



    rené trossero publicó más de veinte títulos, entre los cuales se encuentran: siembra para ser tú mismo, hombre adentro, no dejes de vivir aunque tengas que sufrir, el sentido de la vida, remansos para seguir andando, palabras de aliento y esperanza, vive con tus muertos que viven y la alegría de vivir en pareja. su obra más famosa,: no te mueras con tus muertos, va por la cuadragésima edición. momentos de reflexión, una simple y profunda invitación a repensar la vida y sus momentos más importantes con una mirada amplia y comprensiva, es uno de los libros de este reconocido psicólogo y maestro.

    tiene una vasta trayectoria profesional en el campo de la psicología y la espiritualidad; cuenta con un amplio público local e internacional que lo sigue a través de sus conferencias y sus publicaciones, y, sin embargo, hoy a los casi 80 años, el psicólogo, filósofo y poeta dice estar contento no por sus logros, sino porque se siente querido y por haber aprendido a amar. “aunque sea un poco”, aclara. así de breve. así de sencillo. “los títulos y el reconocimiento que coseché no me servirían de nada si no hubiera aprendido a convivir amando en los ámbitos donde me muevo, mi familia, mi trabajo. esto es lo importante”, afirma este hombre de espalda gacha, pero de mente y corazón erguidos.

    patear el tablero

    rené detesta, sobre todo, la mentira. su vida es ejemplo de ello. fue cura desde los de los 22 años hasta los 42, y un buen día decidió ponerle punto final a su sacerdocio. ¿por qué? “no comulgaba con algunas enseñanzas católicas y tuve que ser honesto conmigo mismo y con la iglesia a la cual pertenezco y quiero”, confiesa.

    ¿por qué cuesta tanto vivir el amor?

    es enormemente exigente porque requiere el doble trabajo de conocerse a uno mismo en profundidad, quererse y respetarse, para luego abrirse al otro, estar atento a sus necesidades y procurar su bien. creo que tenemos miedo de conocernos y, también, de abrirnos al otro. vivimos desconectados, fragmentados. el resultado es el encierro, el miedo y el egoísmo. si de verdad la sociedad estuviera organizada en función del amor, sería revolucionario, tendríamos que cambiar muchas cosas. hoy la convivencia está organizada sobre la base de la desconfianza. yo cierro con llave mi casa y mi auto por temor a que me roben. si supiera que los demás me tratarían con respeto, no haría falta que lleve tantas llaves conmigo y los cerrajeros se quedarían sin trabajo. y así con todo.

    con todas las facilidades que dan la tecnología y el dinero, el hombre occidental parece más infeliz. las personas en general vivimos a “media máquina” de nuestra capacidad de gozar, de reírnos. ¿dónde está el secreto de la felicidad?

    ser felices es mucho pedir; me conformo con vivir alegremente y esperar la felicidad en la vida eterna. creo que, igual, nos cuesta estar alegres porque no estamos lo suficientemente conectados con nosotros mismos, y vivimos aferrados a nuestro ego en vez de soltarlo y animarnos a transitar el camino del alma que nos abre a nosotros mismos y a los demás. si pudiéramos lograrlo, gozaríamos mucho más. hasta la educación está mal entendida. los colegios instruyen, trasmiten conocimientos y habilidades avanzadas, muchas de las cuales no son cruciales. educar, para mí, es enseñar a convivir amando, enseñar a un niño a respetar y querer a su comunidad, a conectarse con ella. un mapuche que ama su tribu, aunque sea analfabeto, es mucho más educado que un intelectual que no aprendió a convivir y a respetar a otros. educamos el cerebro para saber más y las manos para hacer más cosas, pero no estamos educando el corazón para usar los conocimientos y habilidades al servicio del amor.

    sí, pero lo cierto es que el camino del amor es espinoso. cuanto más se ama, también más se sufre. ¿se puede ser feliz a pesar del dolor? ¿cómo se hace para vivir cada día sobrellevando el sufrimiento?

    para vivir con plenitud tenemos que aprender a sufrir. nuestra cotidianidad está tejida de dolor y nada se logra con negarlo o taparlo. creo que es un gran desafío aprender a encontrarle sentido al sufrimiento, preguntarnos para qué nos toca vivir esto o aquello, en qué nos ayuda a crecer, a profundizar. como dice el refrán: “no hay mal que por bien no venga”, y yo le agrego: “si se lo encara bien”. por ejemplo, yo tuve que luchar contra un fuerte cáncer de pulmón que me hizo sufrir mucho. tuve miedo de morir. pero hoy, mirando hacia atrás, veo que el estar tan cerca de la muerte me hizo valorar la vida, mi matrimonio, mi trabajo. esta prueba, además, me ayudó con mi mujer a profundizar nuestro amor. el dolor es un misterio que hay que descifrar para poder vivir contentos y en paz con él, y a pesar de él.

    en sus libros usted habla de la necesidad de evolucionar espiritualmente. ¿a qué se refiere? ¿se puede llevar una vida espiritual en medio del trajín diario, los apremios económicos, las presiones laborales?

    el hombre por su naturaleza racional (por tener inteligencia y voluntad) es un ser espiritual. esto es innegable y es muy diferente de ser o no una persona religiosa. la religiosidad me parece menos relevante que la espiritualidad. vivir la vida del espíritu es conectarnos con la fuente de amor y abrirnos para ser canales al servicio del bien. es alejarnos del materialismo y el consumismo que finalmente nos alienan: del deseo de tener el mejor auto, el departamento más grande o el viaje más extravagante. es conectarnos con nuestro interior y este camino espiritual vale para todos: monjes, laicos, religiosos u hombres de traje y corbata de la city porteña. vivir la espiritualidad es vivir el amor y esto presupone la madurez emocional. para ser verdaderamente espirituales debemos primero ser personas maduras, íntegras. debemos aprender a conocernos y reconciliarnos con nuestra historia y nuestras heridas; buscar y aceptar lo que somos, con nuestras luces y sombras; rechazar mandatos y exigencias que nos alejan de nuestro centro, nuestra esencia. si aprendemos a conocernos, a amarnos y respetarnos, será mucho más fácil estar disponibles para los demás. hay que dejar de lado el ego y elegir el camino del alma, del despojo y la entrega. esto para mí es vivir la espiritualidad en este tiempo de posmodernidad.

    entrevista tomada de la revista sophia online. si quieres leer más de este tema y otros interesantes artículos visita este link! http://www.vivisophia.com/index.php



    entrevista por karenmontalva

    Código Mujer

    © CódigoMujer – 2016