Bailar descalza



Bailar descalza bajo la lluvia puede ser una danza maravillosamente liberadora para quien se encuentra atrapada en un calzado que daña no solo sus pies sino también oprime su corazón.

Cantar bajo las estrellas cuando el silencio lo inunda todo puede ser el grito liberador de un sueño inconcluso y puede llevar los latidos a un estado infinito de paz.

Correr sin rumbo arrastrada por el viento tibio de otoño puede llevarte salvajemente a un vaivén embriagador que puede mecer los sentidos en un loco afán de ternura.

Bailar, correr y cantar, tres acciones de gran necesidad que suelen estar debajo de tu abrigo, tan ocultas como no hagan daño a la seguridad exigida, a la calma y la obediencia.

Para borrar la alegría solo hace falta la voluntad doblegada, para reconstruir la alegría habría que dictar u decreto interno y secreto que obligue a soñar, no a escondidas, sino en el espacio desierto de la vida, esa vida que urge y precisa ser habitada. Hay algo más allá del deseo, algo que espera ser descubierto.



historia escrita por Sol

publicado en optimismo.