Beso perdido



Nos besamos antes de entrar al  parque Inés de Suárez, fue un beso repentino. Anhelado, pero repentino. Llegó cuando no me lo esperaba, igual que el a mi vida.

Caminamos tomados de la mano, quizás eso me gusta de él, además de la ternura con que me mira.
Nos perdimos en las calles del gran Santiago, pese a vivir desde siempre en la misma ciudad ninguno de los dos sabe muy bien donde está parado.
Llegamos a destino, nos perdimos y encontramos un par de veces más, hasta hoy.

*Perderse es la mejor forma de encontrarse*



historia escrita por Feña Ibáñez

publicado en amor, amor pareja.