Cómo responder a pelotudeces según tu tipo de cuerpo



Como nunca falta el insidioso que cree oportuno hacer comentarios desagradables acerca de nuestra figura (y me encuentro desempleada esperando que carguen las vidas del Candy Crush), considero necesario hacer algunas sugerencias acerca de como responder si al galán de turno se le ocurre por algún extraño motivo hacernos alguna crítica respecto a nuestra figura. Sobra decir que por sentido común un caballero de tomo y lomo jamás debiera caer en esta conducta, sin embargo como los modales parecen haber quedado atrás en el mundo en que vivimos, nunca está demás una pequeña ayuda acerca de como afrontar esta incómoda situación.

Señalo que opino que la asesoría de imagen me parece una soberana huevada y que cada una debiera vestirse y arreglarse como más le guste, sin embargo como a los hombres también les han llenado la cabeza de estupideces acerca de la estética y los cánones de belleza, emplearé la tipología de cuerpos para otorgar algunos ejemplos para responder  a tales sandeces.

 

Cuerpo rectángulo (o maldita afortunada que come todo lo que quiere y se parece a Kate Moss): Si tienes algún problema con mis tetas, anda a mirar las de tu abuela. Y de paso te recomiendo una cirugía de alargamiento y ensanchamiento del miembro, están en oferta y dicen que no duele 🙂

Cuerpo manzana (si disfrutas de la comida sin culpa, como todas deberíamos hacer, este seguramente será tu caso): Y bueno, lo comido y lo bailado no me lo quita nadie, lo mismo pasa en tu caso con la estupidez.

Cuerpo triángulo (mucha teta, poco poto, en resumen): Sí, se me quedó el zapallo en el otro pantalón. A voh se te quedó el cerebro en el gorro que usaste el otro día, ¿qué es peor?

Cuerpo pera (lo mismo que el cuerpo tríangulo pero a la inversa, dícese de aquella chica que no sabe qué ponerse para que no la sigan babosos todo el día mirándole el culo): A mi se me saldrá el rollito por encima del pantalón pero a ti se te sale el calzoncillo y parece que te hubieras cagado, y bien calladita que me quedo. Te paso el dato para que no pases vergüenza.

Cuerpo reloj de arena (técnicamente es el tipo de cuerpo perfecto, el más deseado, y por ende el ahueonado no debería abrir su bocota para soltar sandeces, pero nunca faltará el hueon que critique tu forma de vestir… para que salgas como monja y otros no te miren, claro): Me vestiré como zorra, tú te vistes como mamarracho y yo he estado esperando que te des cuenta solo.

Finalmente, toda mujer es bella y perfecta tal y como es, por lo tanto no se tomen a la personal lo que puedan opinar estos especímenes; primero que nada, ellos no tienen el don de gozar la vida e igual verse estupendos a toda hora, y segundo lo que ronde por sus mentes jamás se deberá a algo que ustedes han hecho mal o a algún defecto que nosotras tengamos; el problema es de ellos.

 



historia escrita por _veintisiempre_

publicado en historias, mujeres, optimismo, yo.