destino cruel



después de la incesante búsqueda del amor, la cual no ha estado exenta de desilusiones y malos ratos apareció el, hace tiempo lo seguía a través de las redes sociales, sin ninguna razón en especial, sin siquiera conocer su rostro ya que en ese tiempo su avatar era la imagen del lente de una cámara, me causaba curiosidad lo que escribía, como se expresaba. un dia el me siguió, yo escribí “es un honor que me siga” y él respondió con una cara feliz. así empezó esta historia de amor, de la nada…una mera casualidad.

a los días me mandó un mensaje privado, yo respondí, hablamos un par de cosas, intercambiamos teléfonos y seguimos hablando por whatsapp o de otro modo llenaríamos twitter con mensajes (así lo dijo él). fuimos avanzando a pasos agigantados, hablando, escuchando nuestra voces y reconociéndonos día a día. parecía que nos conociéramos de toda la vida, esa conexión que se produce con pocas personas, se dio entre nosotros. en aquel tiempo ambos teníamos problemas amorosos, estábamos complicados y contarnos las cosas resultó ser una buena terapia.

después de un par de semanas nos conocimos personalmente, él me invitó a su casa en la octava región y yo sin pensarlo dos veces acepté. viajé 7 horas para llegar, al vernos nos abrazamos como viejos amigos, pasamos 6 días increíbles rodeados de mar, arena y sol.

pese a haber encontrado lo que buscaba hace tanto tuve que partir, no sin antes prometer que volvería, no dejaría escapar aquello tan preciado. estuvimos separados dos semanas que se hicieron eternas y volvimos a juntarnos, nuevamente en su casa, esta vez por nueve días, todo fue perfecto al igual que la primera vez. esta vez al volver yo a santiago todo cambió, cuando creíamos tener la felicidad en nuestras manos el destino nos demostró de golpe que está se compone sólo de momentos. nada es eterno y al parecer nuestro amor no fue lo suficiente fuerte como para soportar lo que vendría.

un par de palabras y llegaron las ofensas, las pruebas y otros juegos del terror como yo los denomino, aquello que un día me prometí no volver a vivir, no me quedó más que pensar que se trataba de una broma cruel del destino. nos tratamos de la peor forma existente, parecía que hubiésemos olvidado el amor que sentíamos el uno al otro. esa noche terminamos de escribir juntos el final de una bella historia, un maravilloso comienzo con un macabro desenlace.



historia escrita por valali

publicado en amor, amor pareja, codigomujer.