el mejor amigo



la historia comenzó cuando entré a la universidad. era una joven que venía saliendo de un colegio de monjas, de puras mujeres y que claramente no tenía una visión muy amplia de como era el mundo. y en ese ambiente es donde conocí al que se convertiría en mi mejor amigo, que luego pasó a ser una especie de carcelero y porque no decir jefe.

todo iba bien, compartíamos el teatro que era una pasión para ambos y la carrera universitaria que escogimos. pero el tema es que él no le ponía empeño a la segunda, por lo que me pedía ayuda para sus materias y en los trabajos prácticos, excusándose de no saber usar el computador. cegada por la buena onda, y porque no decir un enamoramiento, comencé a hacer todos sus trabajos, primero con ánimos de ayudarlo, pero después nada lo satisfacía y en caso de tener yo mejor nota que él, se molestaba y me retaba. es así como empecé a generar cierto temor a su persona y hacer todo lo que él me decía, con ánimos de no querer hacerlo enojar y perderlo como amigo para siempre. comenzó a colocarme apodos ofensivos, que a mi me parecían divertidos, y hasta pensé que era una especie de código entre nosotros. cada vez se ponía más violento, incluso dejó la academia de teatro que compartimos por los menos en tres temporadas de musicales y otras actividades. me di cuenta que conformé avanzaba el tiempo, pese a que antes igual se aprovechaba de que yo le hacía las cosas, se transformaba en un déspota y cada vez más violento.

es cuando llegó a nuestras vidas el último proyecto que haríamos juntos, donde quedó en evidencia que lo que yo estaba haciendo con esta relación era algo enfermó. me convenció que nosotros debíamos formar una sociedad que transformara el arte en una forma de negocio rentable y vender al mundo nuestro teatro. lo de mostrar el arte me pareció bien, pero no el planteamiento utilitario que le estaba dando. y empezó a hacer todo como él quería, nombró al compañía sin tomar en cuenta mi idea de nombre…todo lo hacía como él quería. reescribimos una obra que había escrito para mi madre el 2010, y la transformó en un desquiciado reflejo de su vida personal, manteniendo algunos de mis textos, que eran los que en realidad le daban la verdadera mística a la historia.

estas cosas me empezaron a alejar del proyecto y a su vez con el trabajo de la compañía de musicales a la que seguía perteneciendo no me quedaba más tiempo para entregárselo a este nuevo proyecto. cosa que molestó profundamente a mi «amigo». hasta que la bomba explotó al fin. pasada la semana de funciones de la otra obra empezó a exigirme la publicidad de la obra, pero de muy mala manera, hasta que un día hablamos por teléfono, le expuse mis molestias, de como el me trataba como su esclava, de como le hacía TODOS los trabajos de la universidad y de como no me dejaba casi relacionarme con otras personas; era como una relación amorosa sin haber nada de amoroso y nada de por medio. yo no era libre, estaba atrapada en esta relación de amistad enfermiza. él por su parte me dijo que yo estaba loca, que por ser tan enrollada y «por hacerme la víctima» (esta excusa usaba cada vez que teníamos una discusión por su mal comportamiento), estaba chato de ser mi amigo, pero que igual TENÍA que terminar lo que habíamos empezado. (porque claramente el no tenía la capacidad de hacer ciertos trabajos que se le hacían pesados o porque claramente le daba lata). cortamos mandando los 4 años de amistad que teníamos a la basura.

me tranquilice y analice mis opciones: sin duda me sentía liberada de no tenerlo sobre mi nunca más. o eso pensé yo, porque dos horas después me mandó un inbox a través de las redes sociales diciendo que el trabajo que estaba haciendo era deficiente. perdió el control y me amenazo con «hacerme cagar», si es que no hacía lo que él decía o bien lo hacía enojar una vez más. tan asustaba estaba de su precario auto control y por conocer perfectamente su faceta descontrolada que empecé a hacer las cosas con rapidez. el miedo se apoderó de mi totalmente. mis amigas me dijeron que no hiciera más nada y que lo dejará solo con todo, porque claramente me estaba manipulando como siempre lo había hecho, pero esta vez a través del miedo.

desde entonces me he hecho a un lado, y siento que ahora que está un poco más lejos me siento aliviada, el problema es que sigue siendo mi compañero de universidad y al menos me queda un año todavía para seguir viéndolo a la cara día tras día en algunos ramos. pero desde hoy no seré nunca más una esclava de sus caprichos. me aburrí.



historia escrita por Francienta

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