el monólogo de tu vida



(una reflexión a los comportamientos que nos destruyen)

buenos días a todos. bueno, en realidad, menos a uno….., a unos dos….., (comienza a contar con los dedos)….., a tres… ¡uf! ya perdí la cuenta…. en fin, son hartos. en todo caso, no es de mala persona, tengo muy buenas razones para no dirigirles la palabra ni devolverles el saludo. no lo van a creer, pero uno de ellos es juan carlos rodríguez,  mi ex marido y el muy sinvergüenza me engañó con otra mujer. y yo lo di todo por él y el muy patudo cree que porque han pasado 10 años, debemos terminar de pelear. ¡es muy cara de raja! si él fue capaz de traicionarme a mí, entonces yo lo voy a joder hasta que me muera. incluso muerta lo voy a penar. ¡sí! ¡las traiciones se pagan con sangre! el me jodió la vida. entonces yo se la jodo el triple. y déjenme contarles que me ha ido bastante bien. fue bastante fácil alejarlo de nuestros amigos, porque yo era la víctima. me encargué de contarles a todos con quienes me encontraba en la calle, a difundirlo en nuestras redes sociales, en el colegio de los niños, entre sus colegas de trabajo, en fin, creo que hice un buen trabajo. por otro lado, aún cuando él me venía solicitando el divorcio desde hace muchos años, yo recién lo firmé el año pasado y miren lo brillante que soy. conseguí  que me traspase el 70% de su patrimonio. el se quedó con un insignificante 30%. ¡jaque mate! bueno, igual estoy un poco arrepentida, porque este desgraciado en un año ha conseguido aumentar de forma importante su patrimonio. ¿se han fijado que la maldad siempre tiene suerte?  así que podría haberle sacado más plata si me hubiera esperado un poco. pero lo mejor de todo es que sus hijos han crecido sabiendo “el lobo” que tienen como padre. yo soy todo para ellos y el papá los abandonó para irse con otra. claro que al principio eran pequeños y no comprendían porqué yo no los dejaba ver a su papá. después me llegó una orden judicial para cumplir el régimen de visitas y ya no pude negarle que vea a sus hijos. otra vez la suerte de la maldad… sin embargo, yo me encargué de que los niños sepan siempre la verdadera cara de su padre. la cara de la traición, el descaro y el abandono. les cuento que algunas noches entraba a la habitación de los niños y me encontraba con ellos llorando y no me querían decir porqué. sin embargo, yo tenía que saber. así es que les decía que el “cuco” se los iba a llevar si no me contaban y eso los aterraba. ¿pueden creer que lloraban por su papá? ¡por ese pobre imbécil! eso sí que me hervía la sangre. pero bastaba recordarles, con firmeza, lo malo que era su padre y santo remedio… se quedaban calladitos. ahora los niños ya crecieron y este año entran los dos a la universidad. les fue muy bien en la prueba de admisión. claro, ¿cómo les iba a ir mal?, si están bien criados y educados… por mí…, por supuesto. de hecho, nunca quise volver a tener una relación seria con otro hombre, para que mis hijos no volvieran a pasar por lo mismo. tuve algunas relaciones por ahí, pero al fin y al cabo son todos hombres y están cortados por la misma tijera. y ustedes comprenderán que yo no iba a dejar que me engañen con otra mujer una segunda vez. pueden creer  que no me dejaban revisarles sus mensajes de texto, ni sus correos electrónicos…. mmmm…. claro…. si me los mostraban seguro que yo les encontraba una traición. como no, si hoy en día, la mayoría de las mujeres son unas sueltas, que andan desesperadas por la vida buscando hombres. y por otro lado, los hombres “se calientan” y parecen animales detrás de una hembra en celo. pero yo soy más viva que ellos, y siempre encontraba la forma de pillarlos en la maldad…. (silencio)…. bueno…, en realidad, las conversaciones y textos iban directo hacia la traición. no iba a esperar que eso pasara ¿no? y para colmo, los muy descarados, hablaban y se escribían con varias mujeres al mismo tiempo. y para encubrir sus engaños envolvían la conversación en temas de trabajo o temas de la familia, para así, seguramente, saber qué terreno estaban pisando. no sé para qué en realidad, porque a ellos, la familia les importa un carajo y menos a las sueltas que andan cazando hombres. pero ahí es donde uno se puede dar cuenta hasta dónde puede llegar el cinismo en las personas. así prefiero estar sola a ser “el hazme reir” de todo el mundo. bueno, me desvié del tema de mis hijos. como les estaba contando, mis dos hijos entran este año a la universidad. ahora mismo están inscribiendo sus ramos.

me están llamando mis hijos. discúlpenme un momento que tengo que contestar.

– aló

– hola mamá.

– hola hijo. ¿están todavía en la Universidad?

– no mamá. por eso te estamos llamando. estamos en la casa del papá.

– pero ¡qué están haciendo allá!

– mamá, no me interrumpas. eso es lo que te voy a contar. queremos hablar contigo, los tres, el papá, mi hermano y yo.

– no hay nada que yo tenga que hablar con tu papá. así que se vienen los dos a la casa y si quieren conversar conmigo lo hacen acá.

– iremos los tres entonces a la casa y conversamos allá.

– ¡ya te dije que con tu papá no! ¿estás sordo acaso?

– tú eres la sorda mamá, que no quiere escuchar. muy bien, si tú lo quieres así entonces te digo altiro.

– con mi hermano decidimos que vamos a vivir con el papá.

– ¡qué!

– lo que escuchaste mamá. en un rato más vamos a ir los tres a la casa  a buscar nuestra ropa.

– ¡por ningún motivo! ¡de aquí ustedes no se llevan nada! ¡este es su casa y aquí se quedan ustedes y sus cosas!

– ¿ustedes también me van a traicionar? claro, algo tenían que sacar de su padre y además son hombres. ¿qué más me podría esperar?

– ¡basta mamá! deja de manipularnos. eso te resultaba muy bien cuando éramos niños, pero ahora ya crecimos y queremos vivir con el papá. pero no te preocupes, si él es como tú siempre nos has dicho, entonces tienes que tener la tranquilidad de que vamos a volver contigo.

– ¡ya cállate de una vez! ¡nada de eso va a suceder! ¡ustedes deben obedecer a su mamá y se vienen de inmediato a la casa!

– ¡ya no más mamá! mi hermano y yo ya somos mayores de edad y podemos decidir con quién queremos vivir, y nosotros ya lo tenemos decidido.

(la comunicación se corta súbitamente…. ella comienza a llamar, pero nadie responde. insiste, pero nadie responde…. ahora empieza a llamar al padre de los niños, pero tampoco responde el celular. la ira se apodera de ella, y rompe en llanto descontroladamente.)

(momentos después, el llanto baja de intensidad, sin embargo, su aspecto denota un rostro un tanto desfigurado por la ira que la está consumiendo en ese momento.)

lo siento mucho, pero…..no voy a poder seguir contándoles sobre las demás personas a las que no les devuelvo el saludo. pero ya se habrán dado cuenta que todos ellos se merecen mi desprecio y por supuesto que sus traiciones no les salen gratis, lo pagan caro. y ahora mis hijos…… (comienza a llorar nuevamente y se retira, rápidamente, sin despedirse).

firma

el despecho – la ira – la venganza – el resentimiento – el orgullo – la amargura

 

p.d. cualquier similitud con tu vida, es mera coincidencia.



historia escrita por crisbarber

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