mi dolor.



¿cómo saber qué tan importantes somos para el otro?.. si es cierto que todos esperamos en algún momento el reconocimiento de los demás.. sea por cualquier cosa, trabajo. desempeño, amistad, amor… lo que sea… intentamos siempre llamar la atención del otro.. (sea para bien o mal) si estamos en aislamiento, aun estando o teniendo gente a nuestro alrededor… al paso del tiempo nos vamos sintiendo frustrados y/o sin ganas de estar o compartir con el que te rodea, es decir. al no poder llamar su atención o buscamos alternativas en otros mundos o nos dejamos caer en la depresión del sentirse inútil y solo.

yo pasé por ambas… me casé cuando tenía 23 años… a los 25 creía que a mi pareja le importaban más otras cosas que yo… llegaba cansado a la casa y nuestra comunicación se fue deteriorando considerablemente… y le pedí hablar… no había mucho en concreto para conversar… solo el hecho de que me sentía desplazada… y al no ver resultados comencé a comunicarme vía internet con otras personas… y luego de eso comencé a salir y juntarme con estas personas (no todas con buenas
intenciones)… y comencé a subir mi autoestima con el halago de aquellos extraños.

mi problema lo vine a ver después de transcurrido un tiempo… porque en realidad la que había faltado ahora era yo y no me di cuenta… me afané tanto en proporcionarme a mi misma el placer de sentirse aceptada que dejé de lado a mi esposo y mi hijo… hasta el día en que él no aguantó más… y se fue.
al verme yo sin él, mi mundo se me hizo pedazos… todo se derrumbaba a mi alrededor y lo que yo creí seguro desaparecía en el viento.

hasta el día de hoy, han pasado 8 meses… mi marido tiene pareja hace 5 meses… y no he vuelto a ser la misma… a pesar de tener la posibilidad y las ganas de estar con alguien… en mi corazón aún duele esta herida que dejé… aún lloro su ausencia… aún me siento enamorada de él pero ya de nada me sirve… porque ya no está aquí…

y si es verdad que tengo que asumir mis consecuencias… lo que yo nunca imaginé fue el daño que le provoqué a mi hijo al de estar lejos de su papá…

si bien dicen que somos seres de costumbre… es demasiado difícil para mi verme llorando por algo que yo misma provoqué y aún peor, es ver llorando a mi bebé cuando lo deja, para volver a lo que ahora es su hogar.

y se siente aún más fuerte que el dolor de la pérdida, aquella impotencia de no poder cambiar el mundo… de no poder volver el tiempo atrás… de no saber como remediar esta situación o el simple hecho de no tener la posibilidad de darnos una segunda oportunidad.

darkangel

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