muerte



se levantó feliz, como hace tiempo no se le veía. saludó a sus hijas con un abrazo afectuoso. salió, volvió a almorzar.

en un instante se quedó paralizado. no podía mover un solo músculo, solo una lágrima caía por su mejilla mientras sostenía la mano de su mujer con fuerza. fue el último acto que alcanzó a hacer antes de convertirse en piedra.

la ambulancia tardó, ya era tarde.

no reaccionaba a la voz de los paramédicos ni a los intentos por devolverlo a la vida.

se había ido con la mirada perdida. Su mente volaba más allá de la imaginación. solo volvió un par de segundos para mirar a su hija por última vez y decirle sin palabras que le entregaba el mando. la dejaba a cargo del buque como diría él.

al otro día aquel hombre amante de la música orquestada terminó por abandonar del todo este mundo, dio por finalizada su misión, dijo adiós.

ese 16 de agosto mi padre murió.



historia escrita por valali

publicado en codigomujer, familia.