pía



de pie en la parada de buses de su ciudad natal un caluroso día de verano. vestía un short beige, polerón, zapatillas y estilosos lentes de sol. así estaba ese 12 de enero esperando a una desconocida que salió de santiago a las 9 am y llegaría a eso de las 15:00 horas. se habían conocido de forma virtual (benditas redes sociales) hace un mes aproximadamente de pura casualidad. el destino tiene formas extrañas a veces.

hablaron todo el viaje por celular. ella nerviosa porque nunca había viajado tan lejos y sola.
el impaciente por conocer a aquella chica con un piercing en la nariz que le quitaba el sueño.
llegó el momento. el bus se detuvo, ella miró por las ventanas por si reconocía entre la gente a su amigo desconocido. lo vio y bajo decidida a no mostrarse nerviosa, tenía que lucir segura a pesar del nudo que tenía en el estómago.

bajó la escalera de ese bus de dos pisos, caminó hacia él y lo saludo con un abrazo afectuoso e interminable. sus almas se reconocieron al instante.

salieron de farra esa misma noche, durmieron juntos y ambos cultivaron en sus corazones un sentimiento intenso, duradero y nuevo. amor, amor que un año después sigue vigente, sigue causando mariposas en el estómago y que dio por fruto a una hermosa niña
de nombre pía.



historia escrita por valali

publicado en amor, amor pareja, codigomujer.