puentes colgantes



imagínate un sendero.

ahora ponle montañas a ambos lados, bosques de pinos, algunas matas de flores silvestres, bruma en las lejanías y también mucho de sol. es un sendero escarpado que culmina en un abismo con un puente colgante. ¿puedes imaginarlo? ese sendero es el año que acabo de transitar.

no podía escribir sobre él, simplemente porque no me animaba a mirar hacia atrás. pero cuando al fin logré reunir la valentía para hacerlo pude ver su verdadera dimensión de tragedia y belleza, de inicios y finales.

fue un año difícil de digerir en muchos aspectos y, no obstante, me ha marcado la vida para siempre con enseñanzas que no puedo olvidar.

cuando miro hacia atrás veo ese lugar vacío en la mesa familiar, los momentos en que hubo que decir adiós y también los otros en que hubo que mantener encendida la llama de la esperanza.

veo el amor de nuestros padres y que sigue vivo en nosotros… es lo que mantiene unida a esta familia hermosa más allá de todo. unidos para seguir el camino, como no debe ser de otra manera, porque la vida va a ser siempre esa aventura inesperada que mientras te llora con nostalgia de abuelos al mismo tiempo te está dibujando sonrisas de chocolate con manitas de niños.

atrás veo el día que tomé una bifurcación en el camino que me llevó lejos de tu amor y me empujó al más frío invierno. fueron meses de amarras soltadas, de preguntas sin respuestas, sondeando las profundidades más solitarias de mi alma.

ya dije que fue un año difícil.

sin embargo, como siempre que se acerca un final hago un esfuerzo para ver lo bueno y me descubro reabriendo sendas para llegar a vos; y te descubro abrazándome con la misma calidez de siempre, con esa ternura tan tuya y esta pasión tan nuestra, mientras los proyectos vuelven a reescribirse en eternas lunas y soles.

en este fin de año mi sendero llegó a un punto en el que va a cambiar para siempre. ese es el abismo.
pero son otros adioses… esos con alas que les das a tus hijos cuando emprenden su propia ruta mientras los ves alejarse, con las valijas llenas de sueños. pues claro que duelen, pero es tan inmenso saber que los acompañaste hasta este punto, que les diste el mapa para ir más allá…

por eso el puente. es mi manera de cruzar a un nuevo año, a una nueva vida.

te invito a imaginar tu propio puente. no temas a las alturas, no tengas miedo al viento que suele acariciar cuando se le siente amigo… no le huyas al cambio.

piensa que después del puente habrá nuevos paisajes. paisajes que guarden la mansa tranquilidad de un valle, la poderosa fuerza de los mares, lo imponente de las montañas, la magia de las vertientes… o la incógnita de un nuevo continente.

imagina el puente y las manos que te ayudarán a cruzarlo. mis amigos, mi familia, mi amor son mi apoyo, mi paracaídas personal.

cierro los ojos y doy mi primer paso… del otro lado te espero.

myriam ruiz

Deja tu comentario



historia escrita por myriam ruiz

publicado en familia, historias, juntos somos completos, nuevo año, yo | tags: , , .