sin planearlo, nos encontramos



cuando llega a tu vida esa persona indicada, tu alma gemela; no importa el tiempo ni la distancia, el universo hace todo lo necesario para juntarlos, simplemente es necesario vibrar en la frecuencia del amor, la seguridad, felicidad y autoconfianza; el resto se acomoda de manera automática.

y así fue, sin pensarlo ni esperarlo, al escuchar su voz al otro lado del teléfono desde la primera vez, algo en mi interior se movió, algo así como un conjunto de mariposas revoloteando dentro de mí. era algo inexplicable, no lo conocía, no sabía nada de él y surgió una enorme curiosidad por saber sobre él. sin conocer siquiera su rostro, me encantaba escuchar su voz y su risa, simplemente me hacía el día aún sin saber cómo era físicamente. fue entonces que comencé a preguntarles a los demás sobre él, todo mundo hablaba maravillas de él pero, inexplicablemente nadie tenía alguna fotografía de él.

así paso un año, hasta que llegó el gran día, fue sin planearlo, circunstancial pero muy emotivo. llegué a su ciudad por un asunto personal, y sin planearlo llegó el instante en que me encontraba ahí, en la obra donde trabajaba él, muriéndome de nervios y curiosidad, observando a cada persona que pasaba por ahí cuestionándome si era él. después de media hora más o menos, se acercó al coche un chico; mi corazón palpitaba cada vez más acelerado aun con la incógnita de “si era él”, y después de unos segundos se encontraba junto a mi puerta, con una sonrisa coqueta preguntando si yo era diana; yo respondí que si preguntando si era él…y cuando dijo que si, sentí una gran felicidad de por fin conocerlo, ya tenía rasgos esa persona que durante todo un año fue todo un misterio. platicamos, fue poco más de media hora, hasta que él se quitó el casco y lentes, pude verlo a los ojos y se dio esa chispa, me perdí en lo más profundo de sus ojos café claro y sentí un estado de familiaridad. después de un rato tenía que retirarme, y él de forma un poco aventada se despidió de mí de beso. atendí mis pendientes por la ciudad y sin planearlo, las circunstancias me llevaron nuevamente a la obra, y llegó él con su sonrisa cautivándome ¡una vez más! el universo una vez más hizo de las suyas, de manera que terminé a su lado recorriendo la obra con el mejor guía de turistas (por llamarlo de una manera). por primera vez me interesó saber sobre plantas, el entorno me parecía hermoso y más aún con la explicación que me daba el súper guía; los árboles, las plantas, el cielo, el sol, el clima, todo en conjunto fueron nuestros cómplices por unos instantes, hasta que llegó la hora de partir a mi ciudad. fue el viaje más maravilloso, obviamente fue el primero de varios.

después de varias citas me confesó que cuando me escuchaba por el teléfono sentía mucha curiosidad por saber sobre mí, le preguntaba a los demás sobre “diana”, y cuando se enteró que diana estaba en la obra, ahí en pleno sol dentro de la camioneta, no dudó en ir a conocer a la susodicha. dice que mientras platicábamos, sentía que nos conocíamos de mucho tiempo atrás… fue entonces que comprendí que se trató de un reencuentro de almas.



historia escrita por Igrein1968

publicado en amor, amor pareja, historias | tags: , .